Dublín de pub en pub: guía de comida y viaje
Dublín es una ciudad de conversación, música en vivo y pubs centenarios donde la comida y la cerveza son excusa para reunirse. La cocina irlandesa es honesta y reconfortante, perfecta para el clima cambiante. Aquí va tu guía para comer como un dublinés.
Qué probar
El plato emblema es el Irish stew (estofado irlandés), un guiso lento de cordero, patata, cebolla y zanahoria que sabe a hogar. Muy típico de Dublín es el coddle, un humilde estofado de salchichas, panceta y patata, tradicionalmente cocinado los jueves para aprovechar las sobras.
Otros sabores que debes buscar:
- Boxty: tortita de patata, entre crepe y tortilla.
- Soda bread: pan rústico hecho con bicarbonato, sin levadura.
- Full Irish breakfast: huevos, salchicha, morcilla y judías.
Todo marida con una pinta de cerveza negra bien tirada, servida con paciencia hasta que asienta la espuma.
Dónde ir y cómo pedir
El barrio de Temple Bar es el más famoso por sus pubs, música y ambiente, aunque también el más turístico y caro; vale para una pinta, pero aléjate unas calles para mejores precios. Las zonas alrededor de Camden Street y las cocinas de pub al sur del río ofrecen platos más auténticos y menos saturados.
Un consejo práctico: en los pubs irlandeses normalmente se pide y se paga en la barra, no en la mesa, y la propina no es obligatoria. Si quieres probar la pinta perfecta, ten paciencia, pues tirarla bien lleva su tiempo en dos fases.
Aunque el inglés domina, muchas cartas de pub usan nombres locales y abreviaturas, y rara vez están en español, así que fotografiar el menú para traducirlo te aclara qué incluye cada plato. Con eso, Dublín te recibe con los brazos y la mesa abiertos.
Cuándo ir
De mayo a septiembre es la mejor mitad del año: días largos —en junio hay luz hasta cerca de las once—, temperaturas suaves y terrazas abiertas. Marzo trae el Día de San Patricio, cuando la ciudad se llena y los alojamientos se disparan de precio. El invierno es oscuro, húmedo y ventoso, pero rara vez muy frío, y es cuando los pubs con chimenea y música en vivo tienen más sentido. La regla local, sin embargo, es que el tiempo cambia cada pocas horas en cualquier estación: lo sensato es vestirse por capas y llevar algo impermeable todo el año.
Notas prácticas
El centro es compacto y se recorre a pie de sobra; los tranvías Luas y los autobuses cubren el resto, con la tarjeta Leap como forma más barata de pagar. Desde el aeropuerto, los autobuses exprés llegan al centro en unos cuarenta minutos. Conducir por la ciudad no compensa, pero alquilar coche sí tiene sentido para salir hacia Wicklow o la costa.
Dublín es cara para lo que ofrece, sobre todo en alojamiento y en pubs del centro. Comer bien y barato pasa por el mediodía: menús de mediodía, mercados cubiertos y locales de comida rápida de calidad. No se espera propina en la barra de un pub, donde se pide y se paga directamente; en restaurantes con servicio de mesa, un diez por ciento es lo habitual, salvo que ya venga incluido. Y una nota cultural: en un pub, la ronda se paga por turnos y no a escote.