Guía de comida y viaje por Estambul — qué comer y dónde ir
Estambul se asienta sobre dos continentes, y su cocina lleva el peso de imperios, mercados y el mar. Aquí se come de maravilla con casi cualquier presupuesto si sabes qué buscar.
Qué comer
Empieza por los grandes clásicos. El kebap llega en docenas de formas, desde el şiş en brocheta hasta el döner asado al asador y cortado dentro del pan. Para desayunar, nada supera un kahvaltı completo: quesos, aceitunas, tomate, miel, kaymak espeso y pan sin fin, casi siempre para compartir. Al pasear, compra un simit con sésamo en un carrito por unas pocas liras.
Otros imprescindibles:
- Meze — platillos fríos y calientes (hummus, hojas de parra rellenas, berenjena ahumada) pensados para compartir en la mesa.
- Balık ekmek — bocadillo de pescado a la parrilla junto al puente de Gálata, barato e inmejorable.
- Lahmacun — masa fina cubierta de carne picada especiada; enróllala con limón y perejil.
- Pide — pan plano turco en forma de barca, con queso, huevo o carne.
- Baklava — hojaldre en capas bañado en almíbar, ideal con un café fuerte.
Las bebidas también cuentan. El çay (té negro) se sirve sin parar en vasos de tulipán, y una tacita de espeso café turco es un ritual que merece la pausa.
Dónde ir
Eminönü y el Bazar de las Especias rebosan de frutos secos, lokum y aroma a nueces tostadas. Cruza a Karaköy por sus cafés con encanto y el viejo mercado de pescado, y sube luego a Beyoğlu, junto a İstiklal, para picar de noche. Toma el ferry a Kadıköy, en el lado asiático, donde las calles del mercado y las meyhanes (tabernas) se sienten más locales y con menos turistas.
Consejos
Pide el meze por rondas y no todo de golpe, así la mesa se mantiene relajada y cálida. Acepta el té que ofrecen en las tiendas; rechazarlo puede resultar frío. En los bazares se espera un regateo cortés, así que empieza bajo y con una sonrisa. Los ferris entre continentes son preciosos y cuestan casi nada: la mejor forma de cruzar de un lado a otro al atardecer.
Los menús suelen estar solo en turco, así que fotografiar una página para traducirla al instante hace que pedir deje de ser una adivinanza. Come despacio, comparte con generosidad y deja que la ciudad te alimente.