Guía gastronómica y de viaje de Macao
Macao es un fascinante cruce entre China y Portugal, y su cocina lo demuestra como ningún otro lugar. Tras siglos de presencia portuguesa, esta antigua colonia desarrolló la cocina macaense, una de las primeras fusiones del mundo, que mezcla ingredientes cantoneses con técnicas y especias llegadas desde Lisboa, África y el sudeste asiático.
Qué comer
El bollo de chuleta de cerdo (zhu pa bao) es el bocadillo icónico: una chuleta jugosa y crujiente dentro de un panecillo sencillo, sin más adornos. Las tartas de huevo (egg tart) de hojaldre, con su crema caramelizada en la superficie, son la herencia dulce más famosa de la ciudad.
- Minchi: carne picada salteada con patata, soja y un huevo frito, plato casero macaense.
- Bacalhau: bacalao a la portuguesa en croquetas o al horno.
- Galinha à africana: pollo a la africana con salsa de coco y guindilla.
- Serradura: postre cremoso de galleta molida, dulce y suave.
Dónde comer y un consejo
La zona del Senado (Largo do Senado) y las calles empedradas hacia las Ruinas de San Pablo concentran panaderías, puestos de bollos y comedores históricos. En la isla de Taipa, la Rua do Cunha es una callejuela peatonal repleta de puestos para degustar dulces de almendra, cecina y tartas de huevo recién horneadas.
Un consejo práctico: aprovecha las muestras gratuitas de cecina (jerky) y galletas de almendra que ofrecen las tiendas de Taipa para decidir antes de comprar, y prueba la egg tart caliente directamente del horno. Las cartas suelen estar en chino y portugués, sin español, así que fotografiar el menú para traducirlo te ayuda a distinguir los platos macaenses de los cantoneses y a pedir justo lo que quieres. Recorre Macao a pie con calma: cada esquina esconde un sabor distinto.
Macaense, cantonés o portugués
En la península conviven tres cocinas distintas, y saber en cuál estás cambia lo que conviene pedir. La macaense es el híbrido genuinamente local y casi no existe en ningún otro sitio: minchi, pollo africano en salsa especiada de coco y cacahuete, tacho, curry de cangrejo. Es cocina de casa que se hizo comercial, y las mejores versiones están en restaurantes familiares pequeños más que en hoteles. La cantonesa es aquí tan buena como en Hong Kong —dim sum, asados, congee— y es lo que come a diario la mayoría de los residentes. Los restaurantes portugueses sirven bacalhau, sardinas y caldo verde según un patrón lisboeta más que macaense.
Cuándo ir y notas prácticas
De octubre a diciembre es la mejor ventana: seco, templado y despejado. La primavera es húmeda y con niebla, el verano caluroso y con tifones que ocasionalmente cierran ferris y puentes durante un día. Evita el Año Nuevo Chino y las semanas de vacaciones continentales si no te gustan las multitudes.
La moneda es la pataca, pero el dólar de Hong Kong se acepta casi en todas partes prácticamente a la par, normalmente sin cambio a tu favor. Las tarjetas y los pagos móviles funcionan en los locales grandes; las panaderías y puestos pequeños siguen prefiriendo efectivo. Los autobuses lanzadera gratuitos de los casinos conectan terminales de ferri, frontera y resorts, y son perfectamente utilizables como transporte público, se juegue o no. Taipa y Coloane quedan a un corto trayecto en autobús desde la península.