Guía de comida y viaje por Singapur: hawker centres y platos imprescindibles
Singapur es uno de esos pocos lugares donde la mejor comida cuesta unos pocos dólares y sale del mostrador de un puesto humilde. La cocina de la isla es una mezcla viva de fogones chinos, malayos, indios y peranakan, y casi todo ocurre en los hawker centres más que en los restaurantes. Llega con hambre y planea comer poco y muchas veces.
Platos que no te puedes perder
Una lista breve para tus primeros días:
- Arroz con pollo hainanés (Hainanese chicken rice) — pollo escalfado con arroz aromático cocido en caldo; el plato reconfortante nacional.
- Cangrejo con chili (chili crab) — cangrejo en una salsa dulce de tomate y chili ligada con huevo; pide bollos mantou para rebañar.
- Laksa — fideos de arroz en un caldo cremoso de coco y gambas al curry.
- Char kway teow — fideos planos salteados al wok con berberechos, huevo y soja oscura.
- Hokkien mee — fideos en caldo de gambas y cerdo, ahumados por el wok.
- Satay — brochetas de carne a la brasa con salsa de cacahuete, mejores al anochecer.
- Kaya toast — tostada con mermelada de coco, huevos pasados por agua y kopi (café local); el desayuno clásico.
Dónde comer y pasear
Los hawker centres son el corazón de todo. Maxwell Food Centre, junto a Chinatown, es famoso por su arroz con pollo; Lau Pa Sat, en el distrito financiero, convierte la calle vecina en una parrilla de satay por la noche; Old Airport Road Food Centre es el favorito de los locales, con puestos veteranos y menos turistas. Más allá de la mesa, recorre Chinatown por sus templos y casas-tienda, Little India por sus tiendas de especias y Kampong Glam, en torno a la mezquita del Sultán, por la comida malaya y sus cafés con encanto.
Consejos prácticos
Pedir es sencillo: haz cola, di el plato y paga en el momento. Para guardar mesa, los locales hacen "chope" dejando un paquete de pañuelos sobre el asiento; si lo ves, está ocupado. Algunas cartas de los puestos mezclan inglés, hokkien, malayo y tamil sin fotos, así que fotografiar el menú para traducirlo hace que pedir sea mucho menos estresante. Los puestos halal están bien señalizados y casi todos los centros tienen opciones vegetarianas indias y chinas. Lleva algo de efectivo, aunque muchos puestos ya aceptan QR de PayNow.
Moverse es fácil con el MRT: limpio, barato y con aire acondicionado; paga con tarjeta sin contacto o de banco. Come pronto o tarde para esquivar la hora punta del almuerzo, bebe mucha agua con el calor y déjate guiar por la cola local más larga. Suele ser la mejor pista de toda la carta.