Guía Gastronómica y de Viaje de Pekín para Turistas
Pekín premia a los viajeros con buen apetito. Entre palacios imperiales y callejones antiguos, la capital sirve algunos de los platos más emblemáticos de China. Aquí tienes cómo comer bien y orientarte.
Platos Imprescindibles
- Pato laqueado (Běijīng kǎoyā) — pato asado de piel crujiente, cortado en la mesa y envuelto en finas crepes.
- Zhájiàng miàn — fideos gruesos de trigo con una salsa sabrosa de soja fermentada y cerdo, mezclados con verduras crujientes.
- Jiānbing — una crepe caliente y doblada con huevo, cebolleta, salsa y una galleta crujiente dentro; el desayuno callejero clásico.
- Shuàn yángròu — fondue de cordero al estilo mongol cocida en una olla de cobre, mojada en salsa de sésamo.
- Jiǎozi — empanadillas hervidas o a la plancha, que se piden por peso o por plato.
- Tánghúlu — bayas de espino confitadas en un palito, brillantes y agridulces.
Dónde Comer y Pasear
Empieza por los hutong, los callejones de ladrillo gris que se abren desde la ciudad vieja. Nanluoguxiang reúne pequeños locales y puestos de comida en una sola calle peatonal. Wangfujing tiene una famosa calle de tapeo junto a la zona comercial, mientras que Qianmen conserva el ambiente del viejo Pekín con restaurantes históricos. Muchos de estos sitios quedan a pocos pasos de la Ciudad Prohibida, así que puedes combinar visita y almuerzo. Reserva un día entero para una excursión a la Gran Muralla y desayuna bien antes de salir.
Consejos Prácticos para Pedir
Para el pato, arma tú mismo cada crepe: unas lonchas de carne, un poco de salsa dulce de judías, cebolleta y pepino, y enróllala bien apretada. Los pequeños locales de los hutong suelen ser los más auténticos y baratos, aunque tengan solo unas mesas. Para desayunar, sigue a la multitud de la mañana hasta un carrito de jianbing y míralo prepararse al momento en la plancha.
Algo importante: aquí los menús están casi siempre solo en chino, así que la forma más fácil de pedir es fotografiar el menú y traducirlo en el momento. Ese simple hábito convierte un muro de caracteres en una comida que tú elegiste. Lleva algo de efectivo para los puestos, aunque la mayoría de los restaurantes aceptan pago móvil. Pide con valentía, señala sin miedo y disfruta de la capital.