Bolonia, guía gastronómica y de viaje por la capital del ragú italiano

Actualizado

Bolonia, en el corazón de Emilia-Romaña, es conocida como la grassa, la grasa, por su cocina rica y generosa. Ciudad de soportales, universidad antigua y mesas memorables, aquí nacieron algunos de los platos italianos más imitados del mundo, aunque casi nunca tan bien hechos como en casa.

Qué comer en Bolonia

El plato bandera es el tagliatelle al ragù, la verdadera "boloñesa": cintas de pasta fresca al huevo bañadas en un ragú de carne cocinado a fuego lento durante horas, jamás con espagueti. Los tortellini, diminutas pastas rellenas, se sirven tradicionalmente in brodo, en un caldo de carne reconfortante. Y la mortadella, el embutido rosado y aromático originario de la ciudad, se prueba en finas lonchas o en bocadillo. Completa la mesa el tigelle y la crescentina con embutidos locales y un Lambrusco fresco.

  • Tagliatelle al ragù: la auténtica pasta boloñesa
  • Tortellini in brodo: pasta rellena en caldo de carne
  • Mortadella: el embutido emblema de Bolonia
  • Tigelle y crescentine: panecillos con embutidos para compartir

Dónde comer y pasear

El Quadrilatero, el laberinto de callejones medievales junto a la Piazza Maggiore, es el mercado vivo de la ciudad: puestos de pasta fresca, quesos, embutidos y pescado, con pequeñas osterie donde picar y beber una copa de vino. Es perfecto para el aperitivo de media tarde. Un consejo práctico: la pasta fresca del día se vende por peso en los puestos, así que pide la cantidad para tu grupo y cocínala el mismo día.

Ten en cuenta que muchas cartas están solo en italiano, a veces en dialecto boloñés, por lo que fotografiar el menú para traducirlo te ayuda a distinguir cada plato de pasta. Con esa ayuda, Bolonia se saborea bocado a bocado, del primer ragú al último brindis.