Guía de comida y viaje a Chongqing para primerizos
Chongqing es una megaciudad de montaña apilada sobre los ríos Yangtsé y Jialing, donde los trenes ligeros atraviesan los edificios y la comida es descaradamente picante. Si solo tienes unos días, ven con hambre y calzado cómodo.
Qué comer
El emblema de la ciudad es el málà huǒguō (火锅), un hotpot de sebo de res burbujeante, chiles secos y pimienta de Sichuan. Málà significa "picante adormecedor": la pimienta deja los labios hormigueando mientras los chiles aportan el calor. Pide una olla dividida si quieres un caldo suave de un lado y sumerge ternera fina, callos, raíz de loto y huevos de codorniz.
Más allá del hotpot, prueba estos:
- Xiaomian de Chongqing (重庆小面) — humildes fideos de desayuno en salsa de chile y pimienta; los locales los sorben de pie en la acera.
- Làzi jī (辣子鸡) — trozos de pollo crujiente escondidos en un montón de chiles secos; toca buscar la carne.
- Suānlà fěn (酸辣粉) — fideos resbaladizos de boniato en un caldo agripicante, ácido y adictivo.
- Jiānghú cài (江湖菜) — platos rústicos y atrevidos "de ríos y lagos", como pescado a la brasa cubierto de chile y ajo.
Adónde ir
La Cueva de Hongya (Hongyadong) es un complejo de palafitos que cae por un acantilado, brilla dorado de noche y se llena de puestos de comida. Jiefangbei es el núcleo peatonal del centro para compras y cenas tardías. Cruza el río hasta el casco antiguo de Ciqikou, con callejones empedrados, casas de té y dulces artesanales. Sube al monorraíl, incluida la famosa estación donde el tren atraviesa un edificio de viviendas, y busca una azotea para ver el encuentro del Yangtsé y el Jialing bajo los acantilados.
Consejos prácticos
El picante es real: pide wēilà (suave) o bùlà (sin picante) si dudas, y ten cerca una leche de soja dulce para refrescar. Moja las piezas cocidas del hotpot en el cuenco de aceite de sésamo y ajo para domar el ardor. La ciudad es empinada y de varios niveles, así que una dirección puede estar tres pisos por encima o por debajo de donde apunta tu mapa.
Una cosa más: aquí los menús casi siempre están solo en chino, así que fotografiar el menú para traducirlo es la forma más fácil de pedir. Haz una foto, mira qué es cada plato y señala con confianza.