Guía de gastronomía y viaje por Hong Kong
En muy pocos lugares del mundo se come tanto y tan bien por metro cuadrado como en Hong Kong. La cocina cantonesa, las costumbres de la época colonial británica y los cocineros llegados de toda Asia se han mezclado durante un siglo, y el resultado es una ciudad que come de maravilla desde el amanecer hasta pasada la medianoche.
Qué comer
Empieza con el yum cha ("tomar té"), el ritual matinal de beber té mientras picas dim sum: empanadillas de gambas al vapor (har gow), siu mai de cerdo y gamba, bollos de cerdo a la barbacoa (char siu bao) y los sedosos rollos de arroz (cheung fun). Al mediodía, busca un puesto de fideos wonton: fideos de huevo con cuerpo en un caldo claro de gambas, con wontones bien rellenos.
En las casas de asados cuelgan en el escaparate el reluciente char siu (cerdo glaseado con miel) y el ganso asado (siu ngo); pídelos sobre arroz y tendrás una de las grandes comidas baratas de la ciudad. Por la noche, el arroz en cazuela de barro y el pescado recién hecho al vapor premian a quien entra en un comedor de barrio.
Y luego está el cha chaan teng, la querida cafetería rápida de Hong Kong. Sus estrellas: el sedoso té con leche (naai cha) colado por una "media" de tela, el pan de piña (bo lo bao) caliente con una loncha fría de mantequilla, las crujientes tartaletas de huevo (daan tat) y las tostadas gruesas con leche condensada.
Dónde comer
- Central — salones de dim sum de toda la vida junto a restaurantes nuevos y elegantes.
- Sham Shui Po — la mejor comida callejera económica, fideos cortados a cuchillo y postres.
- Mong Kok — denso, lleno de neón, bolas de pescado al curry y brochetas.
- Mercado nocturno de Temple Street — puestos al aire libre (dai pai dong) con almejas, cangrejo picante y cerveza fría.
Consejos prácticos
En un cha chaan teng se comparte mesa, se pide rápido y el menú combinado (tostada + huevo + bebida) es lo más barato. En muchos salones de dim sum aún pasan carritos junto a tu mesa: señala lo que quieras y te sellan la tarjeta. Hazte con una tarjeta Octopus para trenes, tranvías, autobuses e incluso tiendas de conveniencia. Y cruza el puerto al menos una vez en el Star Ferry: las mejores vistas de la ciudad por unas monedas.
Muchas cartas locales están solo en chino o escritas a mano, así que fotografiarlas para traducirlas te ayuda a pedir justo lo que quieres.