Río de Janeiro con sabor: guía de comida y viaje

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Río de Janeiro es playa, música y alegría, y su cocina lo refleja: sabrosa, tropical y siempre compartida. Entre el sol de Copacabana y los botecos de barrio, comer en Río es parte de la fiesta. Aquí tienes lo esencial para no perderte nada.

Qué probar

El plato nacional es la feijoada, un guiso potente de frijoles negros con cortes de cerdo, servido con arroz, col rizada, naranja y farofa (harina de mandioca tostada). Tradicionalmente se come al mediodía, sobre todo los sábados, así que reserva la tarde para descansar. Imperdibles son también los pão de queijo, bolitas de pan de queso elásticas y calientes.

Más sabores cariocas:

  • Açaí: pulpa helada de la baya amazónica, con granola y plátano.
  • Churrasco: carnes a la brasa servidas sin parar en los rodízios.
  • Coxinha: croqueta de pollo con forma de gota.

Refréscate con agua de coco directa del coco o una caipirinha de cachaza y lima.

Dónde ir y cómo pedir

Los botecos, bares de barrio informales, son el alma gastronómica de Río: aquí se piden cervezas heladas y petiscos (tapas) para compartir mientras pasa la tarde. Barrios como Lapa y Santa Teresa rebosan ambiente, mientras la zona de Copacabana e Ipanema ofrece quioscos de playa.

Un consejo al pedir: muchos restaurantes funcionan al peso (comida por quilo), donde sirves tu plato en un bufé y pagas según lo que pese; es ideal para probar variedad sin gastar de más. La propina del 10% suele venir incluida en la cuenta.

Ten en cuenta que las cartas están en portugués y rara vez en español, dos idiomas parecidos pero engañosos, así que fotografiar el menú para traducirlo te evita malentendidos y te descubre platos nuevos. Así Río se disfruta con todos los sentidos.